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El Movimiento de Apoyo a Siria (M.A.S.) desea denunciar ante la opinión pública la manipulación por los grandes medios de comunicación y la mayoría de los gobiernos integrados en la OTAN ante el ataque realizado, según fuentes del gobierno ruso, por la aviación siria contra un depósito de armas químicas propiedad de los terroristas en la provincia siria de Idlib.

Nuevamente, como en agosto de 2013, se ha creado un escenario de histeria para que se vea como  necesaria una “represalia” de los países de la OTAN contra la República Árabe Siria que lleva 6 años resistiendo a una grave agresión extranjera. En aquel entonces la inspectora de armas de la ONU Carla del Ponte reconoció que no hubo evidencias de que la acusación al gobierno sirio de haber empleado armas químicas contra los civiles en la región de la Ghouta fuese cierta. El prestigioso periodista Seymour M. Hersh denunció en aquella ocasión la mentira de algunos gobiernos y ONGs a su servicio contra el gobierno sirio.

Hoy las circunstancias son parecidas. Aunque desde 2014 Siria ya no dispone de arsenal químico según acredita la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas los medios occidentales insisten sin pruebas en señalar la responsabilidad de Siria en la tragedia motivada por la destrucción del depósito de armas químicas entre la población civil.

Destacamos que por un lado la manipulación informativa y por el otro la tolerancia para el uso de armas químicas con la que cuentan los grupos terroristas, verdaderos responsables de esta situación, muestran una toma de posición parcial e injusta en contra del pueblo sirio y en contra de la causa de la Paz.

Rechazamos que el gobierno de los EE.UU. amenace con ataques militares contra Siria que no solamente causarían mas desgracias humanas en este país sino que generarían una espiral bélica de incalculables consecuencias poniendo en peligro la paz mundial.

Llamamos a la opinión pública a no dejarse arrastrar por las acusaciones sin pruebas y a elevar su voz contra la continuación de su guerra debido a la política de los gobiernos occidentales, Turquía, Israel, Qatar y Arabia Saudí que siguen empeñados en apoyar y armar a los grupos terroristas, realizar intervenciones militares hostiles, mantener sanciones injustas y obstaculizar los intentos de solución pacifica y política a este prolongado conflicto.